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¿Son recomendables y seguros los suplementos vitamínicos y nutricionales?

Noticia publicada por El Diario de Ferrol

Clara Caínzos, especialista en Nutrición y Dietética del hospital Ribera Juan Cardona, explica cuándo está justificado el consumo de suplementos y sus riesgos

El uso de suplementos vitamínicos o nutricionales está muy de moda, pero ¿es recomendable y seguro su uso? Hablamos con Clara Caínzos, especialista en Nutrición y Dietética del hospital Ribera Juan Cardona.

“Desde el ámbito de la nutrición, el consenso científico es claro: los suplementos no deben sustituir una alimentación equilibrada, sino complementarla cuando sea necesario”, indica. “Organismos como la OMS o la EFSA señalan que, en población sana, una dieta variada y suficiente cubre los requerimientos nutricionales en la mayoría de los casos”.

Sin embargo, la especialista explica que los suplementos pueden ser una herramienta útil cuando, en una analítica, se observan déficits nutricionales o valores cercanos a él. También ciertas situaciones en las que existen determinadas condiciones clínicas que requieren un abordaje nutricional específico.

“En estos casos, una suplementación bien pautada puede ayudar a corregir esos niveles o a apoyar el tratamiento nutricional o farmacológico, lo que a su vez puede traducirse en una mejora del estado de salud y de la calidad de vida de la persona”, señala. “La suplementación está justificada, por ejemplo, cuando existe un aumento de requerimientos (embarazo, lactancia, crecimiento, deporte intenso); restricciones dietéticas, como alergias alimentarias; trastornos de la conducta alimentaria (anorexia, bulimia), o problemas de absorción (patologías digestivas, cirugía bariátrica)”.

“El uso de suplementos no debe ser generalizado ni indiscriminado, pero sí puede tener un papel relevante cuando está justificado, individualizado y supervisado por un profesional sanitario”, subraya Clara Caínzos, que forma parte del servicio de nutrición del hospital Ribera Juan Cardona junto con Eva Anca.

“Además, es importante hacer una buena elección tanto del tipo de suplemento como de la calidad y seguridad del producto. Se recomienda adquirirlos en farmacias, parafarmacias o herbolarios, donde hay un profesional formado que te pueda explicar y ayudar con la elección más adecuada, donde existe un mayor control sanitario y garantías sobre su composición frente a las que puedes encontrar en supermercados. También es importante elegir productos que cumplan con la normativa europea, revisar el etiquetado y desconfiar de aquellos que hagan promesas poco realistas”, apunta.

La especialista del hospital Ribera Juan Cardona advierte de que “aunque muchos suplementos se perciben como ‘naturales’, no están exentos de riesgos. Una suplementación inadecuada puede dar lugar a sobredosificación, especialmente en el caso de vitaminas liposolubles como la A o la D, así como a interacciones con medicamentos o efectos adversos a nivel digestivo o metabólico”.

Por otra parte, “no todos los productos del mercado presentan la misma calidad o control, por lo que es fundamental hacer una elección informada. En este contexto, es importante recordar que más, no siempre es mejor, y que la suplementación debe ser siempre individualizada”.

La creatina, el suplemento de moda

Actualmente, la creatina es el suplemento por el que más preguntan los pacientes en consulta. “Es uno de los suplementos con mayor respaldo en la literatura científica, con múltiples ensayos clínicos y metaanálisis que confirman su eficacia para mejorar la fuerza, la potencia y la masa muscular, especialmente en ejercicios de alta intensidad y corta duración”, explica Clara Caínzos.

Su mecanismo se basa en el aumento de las reservas de fosfocreatina muscular, lo que permite una resíntesis más rápida de ATP (energía), favoreciendo un mayor rendimiento y adaptación al entrenamiento.

La evidencia muestra que la suplementación con creatina no solo mejora el rendimiento físico, sino que también favorece la recuperación, la tolerancia al entrenamiento y el incremento de masa magra cuando se combina con ejercicio de fuerza.

“En los últimos años, también se han observado posibles beneficios a nivel cognitivo, especialmente en situaciones de fatiga, privación de sueño o en poblaciones con menor ingesta de creatina como son los vegetarianos”, explica la especialista.

“Las dosis más estudiadas y seguras se sitúan en torno a 3–5 gramos diarios, suficientes para mantener la saturación muscular sin necesidad de fases de carga. A nivel de seguridad, los organismos científicos coinciden en que la creatina es segura en población sana cuando se consume en dosis adecuadas, sin embargo, se recomienda precaución y supervisión en personas con patología renal previa como la insuficiencia renal”.