Noticia publicada por el Diario de Ferrol
La dermatóloga del hospital Ribera Juan Cardona Susana Ribeiro Bràs nos da las claves para prevenir y tratar esta enfermedad
Los festivales, los campamentos de verano, las fiestas de los pueblos o incluso la playa son algunos de los planes más habituales durante el verano. Sin embargo, también son espacios en los que se aglomera un gran número de personas, lo que los convierte en un caldo de cultivo para enfermedades dermatológicas como la sarna.
La dermatóloga del hospital Ribera Juan Cardona, Susana Ribeiro Bràs, explica en qué consiste esta enfermedad y cómo se transmite, cuáles son sus principales síntomas, cómo se trata, y cómo podemos prevenirla.
¿Qué es y cómo se transmite la sarna?
Tal y como indica la dermatóloga Ribeiro, la sarna es una enfermedad de la piel causada por un ácaro microscópico llamado Sarcoptes scabiei. Se transmite principalmente por contacto directo y prolongado piel con piel con una persona infestada. Con menos frecuencia, puede contagiarse a través de ropa, toallas o ropa de cama contaminadas, especialmente en los casos de sarna costrosa (una forma más grave y muy contagiosa).
Aunque la sarna pueda parecer una enfermedad del pasado, en los últimos años se ha observado un aumento de casos, siendo una consulta relativamente frecuente tanto en atención primaria como en los servicios de urgencias.
Síntomas y protocolo en consulta
Aunque en cada paciente se manifiesta de forma distinta, estos son sus principales síntomas:
- Picor Intenso, especialmente durante la noche.
- Erupción cutánea con pequeñas pápulas, granitos o vesículas.
- Surcos finos y sinuosos en la piel donde se alojan los ácaros.
- lesiones por rascado que pueden infestarse.
- Las zonas más afectadas suelen ser los espacios entre los dedos, muñecas, axilas, cintura, genitales y glúteos.
“En una primera infestación, los síntomas suelen aparecer entre 2 y 6 semanas después del contagio. No es porque el ácaro tarde tanto en reproducirse, sino porque el organismo necesita tiempo para desarrollar una reacción inmunitaria contra los ácaros, sus huevos y sus excrementos. Por eso una persona puede estar infestada y contagiar a otras durante semanas antes de darse cuenta de que tiene sarna”.
Cuando un paciente llega a consulta con algunos de los síntomas anteriores, se sigue un protocolo que consta de seis pasos:
- En primer lugar, se realiza la evaluación clínica de los síntomas y exploración de la piel.
- Mediante la visualización de lesiones típicas se confirma el diagnóstico.
- Se valoran los convivientes y contactos cercanos.
- Se prescribe el tratamiento adecuado.
- Se le explican al paciente de forma detallada las medidas higiénicas necesarias para evitar reinfestaciones.
- Por último, se recomienda seguimiento si los síntomas persisten o aparecen complicaciones.
Tratamiento habitual
“El tratamiento más utilizado es la aplicación de Permetrina en crema al 5 %, que se extiende por todo el cuerpo siguiendo las indicaciones médicas y suele repetirse a los 7 días. En determinados casos puede utilizarse Ivermectina por vía oral. Además, pueden prescribirse antihistamínicos o cremas para aliviar el picor”, afirma la dermatóloga del hospital Ribera Juan Cardona.
Además, es crucial tratar también a convivientes y contactos cercanos, porque una persona puede estar infestada y contagiar la enfermedad antes de desarrollar síntomas. “Si solo se trata al paciente diagnosticado, es frecuente que vuelva a contagiarse a través de algún conviviente o contacto cercano no tratado, perpetuando la transmisión”, indica la doctora Ribeiro.
“Generalmente, una persona deja de ser contagiosa entre 24 y 48 horas después de iniciar correctamente el tratamiento. Sin embargo, es fundamental completar el tratamiento indicado y aplicar las medidas de limpieza recomendadas. El picor puede persistir durante varias semanas después de eliminar los ácaros, sin que ello signifique necesariamente que la infestación continúe activa”.
Medidas preventivas de la sarna
Para evitar un posible contagio, “es crucial evitar el contacto estrecho con personas infestadas hasta que hayan iniciado tratamiento ni compartir ropa, toallas o ropa de cama con ellas. Además, todas las prendas, ropa de cama y toallas que hayan estado en contacto con una persona afectada deberán ser lavadas a 60 °C o más, y en caso de no poder lavarse se guardarán en bolsas cerradas durante al menos 72 horas. Por último, los convivientes y contactos estrechos deberán ser tratados simultáneamente cuando se diagnostica un caso”.
Aunque la sarna sea una enfermedad que abunda sobre todo durante los meses de verano, no hay que alarmarse, siguiendo las indicaciones de la doctora dificultaremos la posibilidad de contagio.



