Noticia publicada por El Diario de Ferrol
Este jueves se conmemora el Día del Riñón y la nefróloga del hospital Ribera Juan Cardona, Sandra Carolina Duque López, destaca la importancia de la prevención
Con motivo del Día del Riñón, que se celebra el 12 de marzo con el lema “Salud renal para todos: cuidado a la gente, protegiendo el planeta” hablamos con la doctora Sandra Carolina Duque López, nefróloga del hospital Ribera Juan Cardona.
“Es muy oportuno aprovechar la celebración de este día para hacer un llamado a la población sobre la importancia de cuidar los riñones, enfatizando en la necesidad de prevenir la enfermedad renal que es una enfermedad silenciosa”, explica la especialista.
“Aquellos pacientes que presenten patologías como diabetes mellitus, hipertensión arterial, litiasis renal, entre otras, deben prestar especial atención y considerar una derivación o consulta con nefrología, con el fin de actuar oportunamente ante cualquier indicio de alteraciones de la función renal”, señala.
Los riñones trabajan de forma constante filtrando la sangre, eliminando toxinas, regulando el equilibrio de líquidos y contribuyendo al control de la presión arterial. Sin embargo, cuando su función comienza a deteriorarse, el proceso suele avanzar de manera progresiva y silenciosa.
Llegar a tiempo
La enfermedad renal crónica se ha convertido en un problema creciente de salud pública. Se estima que más de 850 millones de personas en el mundo padecen algún tipo de enfermedad renal, lo que significa que aproximadamente una de cada diez personas está afectada.
“En muchos casos, los pacientes desconocen que la padecen, ya que en las fases iniciales apenas produce síntomas, y es ese un período muy específico para la intervención de nefrología e instaurar las medidas de prevención y vigilancia del avance de la enfermedad renal, con un equipo multidisciplinario (médicos, enfermera, nutricionista, trabajador social y entrenadores físicos), promoviendo el auto cuidado y la y la adopción de hábitos saludables”, explica la doctora Duque López.
Prevalencia
En España, los datos son igualmente preocupantes. Diferentes estudios epidemiológicos indican que alrededor del 15 % de la población adulta presenta algún grado de enfermedad renal crónica, es decir, aproximadamente uno de cada siete adultos.
“La prevalencia aumenta con la edad, a partir de la cuarta década de la vida disminuye en un 10% por década, la pérdida anual de la función renal es de 1.5 ml/min/año en el hombre y en la mujer 0,8 ml/min/año, aproximadamente y es especialmente alta entre personas con diabetes, hipertensión arterial u obesidad”.
Las dos causas principales de enfermedad renal en nuestra sociedad son la diabetes y la hipertensión arterial, patologías cada vez más frecuentes y estrechamente relacionadas con el estilo de vida. Además, las infecciones urinarias recurrentes, los cálculos renales o determinadas enfermedades hereditarias también pueden afectar la función renal.
Detección
“La detección precoz es sencilla y accesible. Un análisis de sangre para medir la creatinina y un análisis de orina para detectar proteínas permiten identificar daño renal en fases tempranas. Estas pruebas deberían realizarse periódicamente en personas con factores de riesgo: pacientes con diabetes, hipertensión, antecedentes familiares de enfermedad renal, obesidad o edad avanzada”, señala la nefróloga.
También hay medidas cotidianas que ayudan a proteger nuestros riñones: mantener una dieta equilibrada, reducir el consumo de sal, realizar actividad física regular, evitar el tabaco, controlar la presión arterial y el azúcar en sangre, y mantener una hidratación adecuada.
“La prevalencia aumenta con la edad, a partir de la cuarta década de la vida disminuye en un 10% por década, la pérdida anual de la función renal es de 1.5 ml/min/año en el hombre y en la mujer 0,8 ml/min/año, aproximadamente y es especialmente alta entre personas con diabetes, hipertensión arterial u obesidad”.
Las dos causas principales de enfermedad renal en nuestra sociedad son la diabetes y la hipertensión arterial, patologías cada vez más frecuentes y estrechamente relacionadas con el estilo de vida. Además, las infecciones urinarias recurrentes, los cálculos renales o determinadas enfermedades hereditarias también pueden afectar la función renal.
Detección
“La detección precoz es sencilla y accesible. Un análisis de sangre para medir la creatinina y un análisis de orina para detectar proteínas permiten identificar daño renal en fases tempranas. Estas pruebas deberían realizarse periódicamente en personas con factores de riesgo: pacientes con diabetes, hipertensión, antecedentes familiares de enfermedad renal, obesidad o edad avanzada”, señala la nefróloga.
También hay medidas cotidianas que ayudan a proteger nuestros riñones: mantener una dieta equilibrada, reducir el consumo de sal, realizar actividad física regular, evitar el tabaco, controlar la presión arterial y el azúcar en sangre, y mantener una hidratación adecuada.



