Roberto Díaz, médico: «Estamos viendo un importante incremento de las conmociones cerebrales en deportistas»

Noticia publicada por El Progreso Salud

La actividad física es un requisito fundamental para gozar de una buena salud. La medicina deportiva es su aliada, la herramienta que permite prevenir o corregir los riesgos que se puedan derivar de esta, como confirma Roberto Díaz Luaces, especialista en Medicina Familiar y Medicina del Deporte, con consulta en la Clínica Ribera Polusa Medicina Deportiva

¿Cree que la Medicina del Deporte está ya tan enfocada a los aficionados como a los profesionales?
El enfoque actual de esta especialidad, tanto en aficionados como en profesionales, se rige por el mismo principio: mejorar su salud y su rendimiento para minimizar el riesgo de lesión. En deportistas aficionados, la prioridad es la salud, practicar deporte sin dolor y prevenir recaídas; mientras que en profesionales se busca el rendimiento máximo y la disponibilidad competitiva.

¿Hay problemas que sean más comunes en uno u otro grupo?
En los aficionados son más frecuentes las lesiones por falta de base física, baja fuerza muscular, calentamiento pobre y mala recuperación. En los profesionales, al contrario: hay lesiones por carga alta y poco tiempo de recuperación por la presencia de un calendario competitivo exigente. Las lesiones que más detectamos en el deporte aficionado son esguinces de tobillo, lesiones musculares (isquiotibiales, gemelos, cuádriceps), tendinopatías, lumbalgias mecánicas y roturas meniscales degenerativas. Entre los profesionales, aunque depende mucho del deporte que practiquen, en general predominan las lesiones musculares y tendinosas del miembro inferior, seguidas de las lesiones articulares y por sobrecarga.

En deportistas aficionados, las lesiones que más vemos son por falta de base física, baja fuerza muscular, calentamiento pobre y mala recuperación

¿Hay alguna patología común para ambos?
En los últimos años estamos viendo un importante incremento de las conmociones cerebrales. No son las lesiones más frecuentes, pero sí de las más relevantes, porque aunque se suelen recuperar bien pueden tener complicaciones si no se manejan correctamente.

¿Como le explicaría a alguien que va a empezar a hacer deporte que resulta fundamental un reconocimiento médico previo?
El reconocimiento médico debería ser el punto de partida de toda actividad deportiva. Este reconocimiento no solo es para ver si estás bien, sino para asegurarse de que tu cuerpo puede asumir el esfuerzo con seguridad. Un chequeo médico previo ayuda a detectar problemas que a veces no dan síntomas y que podrían poner en peligro la vida de esa persona, como lo son la hipertensión arterial, el asma de esfuerzo o la anemia. Esta prueba sirve para ver el estado muscular y articular, detectar desequilibrios y limitaciones y evitar las típicas lesiones al empezar la práctica deportiva. En definitiva, va a permitir ajustar el entrenamiento a nuestro nivel real, ya que sabremos cuál es la intensidad segura de ejercicio.

¿Qué pruebas debe incluir el chequeo?
En primer lugar, hay que realizar una historia clínica y un cuestionario deportivo: antecedentes personales y familiares, si esa persona presenta algún síntoma con el ejercicio, medicación, alergias, nivel de entrenamiento y objetivo deportivo. La exploración física incluye el control de la tensión arterial, frecuencia cardíaca, auscultación cardíaca y pulmonar, pulsos periféricos, exploración abdominal y comprobación de peso, talla e índice de masa corporal. Por su parte, en la exploración músculo esquelética se testará el estado de la columna vertebral, rodillas, tobillos, caderas y hombros, valorando la estabilidad articular, fuerza y flexibilidad. También se debe hacer un electrocardiograma en reposo y una analítica básica.

El examen cardiológico busca detectar riesgos de muerte súbita, arritmias y cardiopatías. También aporta información para optimizar el rendimiento de esa persona

La revisión cardiológica es, quizás, la más importante. ¿En qué consiste?
El objetivo de este examen es detectar riesgos de muerte súbita, arritmias y cardiopatías. También aporta información para optimizar el rendimiento de esa persona. Las pruebas cardiológicas son el electrocardiograma en reposo, ecocardiograma, ergometría (prueba de esfuerzo), ergoespirometría (prueba de esfuerzo con consumo de gases), holter y pruebas avanzadas si hay sospecha (resonancia magnética nuclear cardíaca, test genéticos, angio TAC coronario o estudio electrofisiológico si se detectan arritmias relevantes).

Una persona que practique deporte de forma habitual, ¿cada cuanto tiempo debería programar una revisión?
Las revisiones dependen de varios factores, como la edad, la intensidad del deporte y los factores de riesgo. Pero, en general, se debe de realizar cada dos años.

La Clínica Ribera Polusa Medicina Deportiva cuenta con servicio de psicología deportiva. ¿Que ofrece esta especialidad?
Ofrecemos un entrenamiento mental para mejorar el rendimiento, motivación con establecimiento de objetivos, gestión emocional (control de frustración tras errores o derrotas, manejo de ira y conductas impulsivas), apoyo psicológico en lesiones y en rehabilitación (preparación mental para la vuelta a la competición), cohesión y dinámicas de equipo, intervención con entrenadores y cuerpo técnico (manejo de crisis deportivas, gestión del vestuario en deportes de equipo). Es un trabajo que se hace de forma coordinada con el médico deportivo, los fisios, preparadores físicos y readaptadores, y servicio de nutrición.