- El dolor crónico afecta ya a nueve millones de adultos en España.
- La doctora Andrea Romera, acreditada con el Diploma Europeo en Medicina del Dolor de la Federación Europea de Dolor, destaca la necesidad de tratar este problema como una patología en sí misma y no solo como un síntoma.
El hospital Ribera Polusa amplía la agenda de consultas en la Unidad del Dolor con la incorporación de la doctora Andrea Romera, especialista acreditada con el Diploma Europeo en Medicina del Dolor por la Federación Europea de Dolor.
El dolor crónico se ha convertido en una auténtica epidemia silenciosa. Según datos de la Sociedad Española del Dolor (SED) y la Sociedad Española Multidisciplinar del Dolor (SEMDOR), más de nueve millones de personas adultas en España conviven a diario con dolor, una cifra que refleja el inmenso impacto que esta patología tiene en la sociedad. Lejos de ser una simple molestia pasajera, el dolor crónico incapacita a quien lo sufre, afectando profundamente a su vida laboral, social y emocional.
«Vivir con dolor crónico es una experiencia que va mucho más allá de la zona del cuerpo que duele. La movilidad, el sueño, el estado de ánimo, el entorno familiar y la propia identidad se ven atravesadas por la experiencia dolorosa», explica la doctora Romera.
«Durante mucho tiempo, el dolor se ha tratado simplemente como el síntoma de otra enfermedad. Hoy sabemos que el dolor crónico es una entidad clínica propia, una enfermedad en sí misma y, como tal, requiere de profesionales altamente especializados y para abordarlo con éxito y devolverle la vida al paciente».
Para dar respuesta a esta creciente demanda asistencial, el hospital Ribera Polusa ha ampliado la agenda de consultas de su Unidad del Dolor, coordinada por la doctora Andrea Romera, anestesióloga y especialista en el manejo avanzado del dolor, con el propósito de agilizar la citación y acercar tratamientos de última generación a un mayor número de pacientes posible.
«Encontrar al profesional adecuado puede cambiar la vida de una persona que lleva años sufriendo. Nuestro objetivo en Ribera Polusa es ofrecer esa esperanza, sustentada en la ciencia, la empatía y la máxima cualificación», comenta la doctora Romera.
Acreditación europea
La excelencia médica y la formación continua son pilares fundamentales para el abordaje de estos pacientes. La doctora Romera acaba de obtener el Diploma Europeo en Medicina del Dolor (EDPM), tras superar con éxito el examen organizado por la European Pain Federation (EFIC). Esta prestigiosa certificación internacional acredita su especialización y conocimiento en los tratamientos intervencionistas, farmacológicos y biopsicosociales más avanzados para el manejo del dolor complejo.
La certificación de la EFIC es un sello de excelencia europea que garantiza que los pacientes tratados por la doctora Romera están recibiendo una atención basada en la evidencia científica más reciente y bajo los más altos estándares de seguridad y calidad europeos.
Con la apertura de nuevas agendas, los pacientes del hospital Ribera Polusa tendrán un acceso más ágil a consultas de valoración detallada y a técnicas intervencionistas punteras, como bloqueos nerviosos ecoguiados, radiofrecuencia o perfusiones analgésicas, dirigidas a aliviar el sufrimiento, y a recuperar la funcionalidad y la calidad de vida.