- Ribera Hospital de Molina coincidiendo con el Día Mundial contra el Cáncer, recuerda que el tabaco es uno de los principales factores de riesgo evitables de esta enfermedad.
- El hospital pone a disposición de los fumadores su Unidad de Deshabituación Tabáquica, un servicio que aumenta hasta cuatro veces las probabilidades de éxito a la hora de dejar el tabaco.
Ribera Hospital de Molina refuerza su compromiso con la prevención del cáncer a través de su Unidad de Deshabituación Tabáquica, un servicio destinado a ayudar a las personas a dejar de fumar, uno de los principales factores de riesgo prevenibles.
Según la Asociación Española Contra el Cáncer, el tabaco está detrás de aproximadamente un tercio de los casos de cáncer, tanto en fumadores o exfumadores como en quienes han estado expuestos al humo ambiental. Este hábito se relaciona con hasta 16 tipos diferentes de cáncer, siendo responsable de más del 80 % de los casos de cáncer de pulmón y laringe y entre el 30 % y 50 % de los casos de cáncer de vejiga, orofaringe, esófago y boca.
El humo del tabaco contiene sustancias cancerígenas que dañan el ADN y favorecen la aparición de tumores, y cualquier nivel de consumo aumenta el riesgo. Por ello, la Unidad de Deshabituación Tabáquica ofrece un enfoque integral, combinando apoyo psicológico, planes personalizados y estrategias prácticas para superar la dependencia. Contar con asistencia profesional multiplica por cuatro las probabilidades de éxito frente a intentarlo en solitario, gracias a un seguimiento cercano y motivador.
Dejar de fumar genera beneficios inmediatos y a largo plazo: a los 20 minutos se normalizan pulso y tensión arterial; a las 8 horas mejora el oxígeno en sangre y disminuye el riesgo de infarto; entre 24 y 48 horas el cuerpo elimina monóxido de carbono y nicotina, y mejoran el gusto y el olfato; a las 72 horas respirar se vuelve más fácil. Semanas después mejora la circulación y disminuyen problemas respiratorios, y a los cinco años el riesgo de infarto se reduce a la mitad. Diez años después, el riesgo de cáncer de pulmón disminuye un 50 % en comparación con quienes continúan fumando.
La Dra. Ana Huergo, especialista en Medicina Interna y responsable de la Unidad, señala: “Abandonar el tabaco o, al menos, reducir su consumo es una de las medidas más importantes que una persona puede tomar para cuidar su salud pulmonar. Fumar acelera el deterioro de la función respiratoria y aumenta el riesgo de desarrollar complicaciones graves a medio y largo plazo. La prevención y la detección precoz son claves para evitar que el daño avance de forma silenciosa.”
Ribera Hospital de Molina anima a los fumadores a dar el paso y buscar apoyo profesional, recordando que abandonar el tabaco es una de las decisiones más importantes para prevenir el cáncer y mejorar la salud y la calidad de vida.

