- La doctora Ana Marbella Muñoz Jaramillo, ginecóloga especialista en Ginecología regenerativa, destaca la técnica del láser como alternativa para regenerar el tejido vulvovaginal, aumentar la vascularización y mejorar la elasticidad, hidratación y el soporte del epitelio
- Este tratamiento personalizado, indoloro y de carácter ambulatorio se ha convertido en un aliado terapéutico clave para mejorar el bienestar íntimo femenino
El uso del láser en Ginecología regenerativa y funcional se está consolidando como una herramienta terapéutica eficaz para mejorar el bienestar íntimo femenino. Esta técnica permite tratar síntomas frecuentes como la sequedad vaginal, el dolor en las relaciones sexuales, los cambios tras el parto o pequeñas pérdidas de orina, mediante un procedimiento ambulatorio, indoloro y adaptado a cada paciente.
La doctora Ana Marbella Muñoz Jaramillo, especialista en Ginecología regenerativa de la clínica Ribera Mestalla, explica que el objetivo de este abordaje es “ofrecer una alternativa médica personalizada para mejorar síntomas y funcionalidad, siempre desde una valoración ginecológica completa y con expectativas realistas”.
“El láser no se utiliza para tratar un problema aislado, sino como una herramienta dentro de un abordaje integral de la salud íntima. Evaluamos la causa, la intensidad de los síntomas y los factores individuales de cada mujer antes de indicar el tratamiento”, señala la especialista.
Activación de la regeneración del tejido
El procedimiento se realiza con un láser de diodo diseñado específicamente para Ginecología regenerativa. Actúa mediante energía térmica controlada —en torno a 42-45 grados— que activa los fibroblastos responsables de la producción de colágeno y de elastina. Este proceso favorece la regeneración del tejido vulvovaginal, aumenta la vascularización y mejora la elasticidad, la hidratación y el soporte del epitelio.
“Al estimular la regeneración celular conseguimos mejorar las propiedades del tejido, sin inflamación ni daño en las estructuras circundantes. Esto se traduce en un mayor confort íntimo y en una mejora de la calidad de vida de las pacientes, que acuden a la consulta con alguno o varios de los síntomas expuestos”, explica la doctora Muñoz Jaramillo.
El tratamiento puede combinarse con ácido hialurónico y factores de crecimiento epidérmico, así como con pautas y productos para continuar el cuidado en casa y prolongar los efectos. Está especialmente indicado en el síndrome genitourinario de la menopausia, pero también en casos de atrofia genital, postparto, laxitud vaginal, cicatrices, liquen escleroso vulvar, vulvodinia o condilomas genitales.
Atención médica individualizada
La doctora Muñoz insiste en que el láser “debe aplicarse siempre por profesionales médicos expertos y tras una valoración clínica completa”. Suele indicarse cuando los síntomas persisten o no mejoran con medidas iniciales como hidratantes, lubricantes, tratamientos hormonales locales o rehabilitación del suelo pélvico.
“Es fundamental realizar una indicación médica adecuada. No todas las pacientes lo necesitan, pero en los casos bien seleccionados puede aportar beneficios significativos en hidratación, elasticidad y confort íntimo”, concluye la ginecóloga.
Esta técnica está a disposición de las pacientes en la clínica Ribera Mestalla, donde se integra dentro de un enfoque global de atención ginecológica, orientado a mejorar el bienestar íntimo y la calidad de vida de las mujeres en las diferentes etapas de su vida.