Noticia publicada por La Voz de Galicia
- El presidente de la Asociación Galega de Hematoloxía e Hemoterapia explica, en el Día del Donante, cómo se organizan los bancos de sangre
El médico César Soto, del Hospital Povisa, acaba de ser elegido presidente de la Asociación Galega de Hematoloxía e Hemoterapia. Al ser nombrado, pidió que todas las terapias, incluidas las CAR-T y las dirigidas —las más avanzadas para los cánceres de la sangre— «lleguen al alcance de todos los ciudadanos».
—¿Y llegan?
—Sí. Los pacientes tienen acceso directa o indirectamente a estas terapias. No todos los tratamientos se pueden aplicar en todos los centros, igual que no hay trasplante cardíaco en todos.
—¿Cómo una persona con un cáncer accede a un CAR-T si su hospital no lo tiene?
—Si un paciente cumple, entra en la lista de espera. Nosotros hemos mandado bastantes pacientes para CAR-T o para autotrasplante y trasplante de médula.
—¿Esta terapia puede ser la primera opción de tratamiento en algún caso?
—El CAR-T no es primera línea en ninguna patología. Suele ser tercera y se está intentando posicionar en segunda en algunas muy agresivas, como el linfoma o el mieloma. Igual que el trasplante, siempre se da primero quimioterapia.
—Son fármacos muy caros.
—El coste de un CAR-T comercial es de 300.000 a 400.000 euros. En los académicos, vinculados a instituciones públicas, es inferior. Irán bajando.
—¿Cuántos pacientes de Povisa se han tratado con estos fármacos?
—Hemos derivado unos quince pacientes para CAR-T. No es la panacea, es un tratamiento más, hay pacientes que recaen.
—¿En qué consisten las estrategias para el ahorro de sangre?.
—Se ve inicialmente qué pacientes están anémicos para que vayan a la cirugía en mejores condiciones y ver si va a necesitar hierro intravenoso, intentando optimizar la transfusión para que no se transfunda de manera indiscriminada. La sangre es un bien limitado. Es el único recurso hospitalario que no se compra.
—Hoy es el Día Mundial del Donante de Sangre. ¿Hay suficientes donaciones?
—Las justas. En los hospitales ha mejorado la tecnología y se han optimizado las terapias y, a la vez, se trata a personas de más edad y se hacen más operaciones. Las necesidades son cada vez mayores. En Galicia se necesitan entre 400 y 500 donaciones al día para cubrir la actividad, porque se hacen 3.000 cirugías, 1.500 asistencias en hospital de día, 800 cirugías… Galicia tiene una tradición de transfusiones excelente. La tasa de donación a nivel nacional es de 35 por 1.000 habitantes y aquí es de 39. Estamos en notable alto-sobresaliente.
—¿Qué se puede hacer para conseguir más?
—ADOS [Axencia de Doazón de Órganos e Sangue] hace campañas. También hay protocolos que intentan reducir el consumo.
—¿Y la sangre artificial?
—Es una idea de investigación, que en realidad consiste en desarrollar hemoglobina, las células que transportan oxígeno. Pero son productos tóxicos y está en fase inicial. Hay estudios que dicen que se podrían usar dentro de entre 10 y 25 años.
—¿Cómo les llega la sangre al hospital?
—ADOS tiene un sistema centralizado y luego hay bancos (extraen) y depósitos de sangre (no extrae). Cada hospital tiene un consumo medio y hay envíos diarios de sangre suficiente para cubrirlo y para tener capacidad de hacer frente a urgencias.
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