La alopecia androgénica es el tipo de alopecia más común en mujeres, teniendo en ellas un efecto psicológico en general mayor que en varones. Aunque es más prevalente en mujeres postmenopáusicas, cada vez es más frecuente ver este tipo de alopecia en mujeres jóvenes.
Causas
En general, el primer síntoma que se nota cuando padecemos esta alopecia es la disminución de densidad en determinadas zonas del cuero cabelludo, lo que vulgarmente conocemos como “clarear”. En el caso de la mujer la zona más afectada suele ser la parte superior de la cabeza (zona frontal central y parietal), notando como la raya del peinado es cada vez más
ancha. Poco a poco esta disminución de densidad puede ir extendiéndose a toda la zona superior del cuero cabelludo.

Síntomas
En general, el primer síntoma que se nota cuando padecemos este tipo de alopecia es la disminución de densidad en determinadas zonas del cuero cabelludo, lo que vulgarmente conocemos como “clarear”. Generalmente se localiza a nivel de las entradas y/o la coronilla pero en algunos casos esta disminución de densidad puede ser más general en toda la zona superior de la cabeza.

Diagnóstico
El diagnóstico de la alopecia androgénica es fundamentalmente clínico, mediante la exploración visual de un médico especialista. Hoy en día se hace imprescindible el estudio tricoscópico, el cual se realiza mediante un
dispositivo que además de aumentar la imagen la vuelve más nítida, permitiéndonos así visualizar estructuras profundas que no visualizamos a simple vista. Desde la generalización de este tipo de técnica se ha disminuido
mucho el uso de biopsias cutáneas en el estudio de las alopecias. A diferencia de los varones, en las mujeres generalmente es necesario realizar al menos un estudio analítico para valorar determinados parámetros, ya que
en ellas este tipo de alopecia puede estar relacionada con distintas enfermedades concomitantes, déficits vitamínicos, de hierro o trastornos hormonales.

Tratamiento
A día de hoy no existe ningún tipo de tratamiento definitivo de este tipo de alopecia, por lo que las diferentes opciones terapéuticas existentes para contener el proceso, las tendríamos que mantener a largo plazo si queremos mantener la eficacia.
El objetivo fundamental en este tipo de tratamientos es evitar que la pérdida de pelo siga avanzando, aunque en un porcentaje importante de los casos conseguimos mejoría, fundamentalmente mediante el engrosamiento del pelo fino que aún presenta el paciente.
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