Sara Todino, Alessandra Valsecchi y Lara Terni son tres estudiantes italianas que llegaron a Vigo hace varios meses para realizar sus prácticas de enfermería. Aunque al principio afrontaban con miedo la idea de estar lejos de casa y embarcarse en una nueva aventura idiomática y profesional, las nuevas amistades, las profesoras de la escuela y las enfermeras que las acompañaron durante sus prácticas en Ribera Povisa, consiguieron calmar esos nervios iniciales y hacer que su experiencia Erasmus fuese mucho más sencilla.
El paso por los distintos departamentos
Durante diez semanas, las tres estudiantes italianas pudieron conocer diferentes áreas asistenciales del hospital y de los centros de salud vinculados a su formación práctica. Más allá del aprendizaje técnico, coinciden en que una de las cosas que más les sorprendió fue el trato cercano de los profesionales del hospital.
Aunque coincide con sus compañeras en que lo que más le gusta es el trato cara a cara con el paciente, Alessandra Valsecchi, de 24 años, destaca el funcionamiento del quirófano del hospital Ribera Povisa, pues compara el ritmo de trabajo entre ambos países y reconoce que en el quirófano de Ribera Povisa “todo va mucho más rápido” que en el hospital San Paolo de Milán, el hospital de su ciudad en el que había realizado prácticas con anterioridad. Además, destaca a Noelia Rodríguez y Raquel Pimentel, dos enfermeras de quirófano que guiaron sus prácticas ayudándola en todo lo necesario y permitiéndole aprender de ellas.
Lara Terni y Sara Todino, de 21 y 23 años respectivamente, también tuvieron la suerte de estar cinco semanas en quirófano acompañadas de Noelia Rodríguez y Raquel Pimentel. Sin embargo, a diferencia de Sara, Lara comenta que Urgencias fue el área que más la marcó. “Hay más cosas que hacer y acompañas a los pacientes en un momento difícil”, explica. Además, asegura que disfruta especialmente hablando con ellos y ayudándolos en todo lo posible.
Las alumnas resaltan que durante su período de prácticas aprendieron a suturar y a curar heridas, técnica que como comenta Sara, “en Italia no realizan las enfermeras”. A su vez, destacan haber aprendido a hacer espirometrías, retinografías y urinocultivos.
Las tres estudiantes han querido destacar el acompañamiento recibido por parte de los profesionales del hospital Ribera Povisa y de Cepovisa. Sara recuerda especialmente a Alicia Muíños, “siempre dispuesta a ayudar”, y a Rosalba Mouriño, a quien define como “la persona perfecta para explicar porque habla muy despacio”.
La barrera idiomática
Más allá del ámbito profesional, el idioma fue otro de los grandes retos de la experiencia. Sara llegó a España sin conocimientos de castellano y reconoce que las prácticas fueron fundamentales para empezar a desenvolverse. “No sabía nada antes de venir, así que aquí empecé a familiarizarme con el idioma y a hablarlo poco a poco”, explica.
Algo similar le ocurrió a Alessandra, que destaca el cariño de los pacientes durante esos primeros días. “Cuando se enteraban de que era italiana me hablaban más despacio. Entenderlos era bastante fácil; hablar con ellos no tanto”, comenta entre risas. De hecho, recuerda que muchos pacientes pensaban inicialmente que eran portuguesas porque no conseguían identificar su acento. “Y siempre que decía que era italiana, alguien me hablaba de Milán, de Italia o de la pizza”, añade.
En el caso de Lara, la adaptación lingüística fue algo diferente, pues ella ya había estudiado español antes de llegar a Vigo, aunque admite que el gallego sí le supuso un desafío inesperado. “Al principio no entendía nada”, comenta riéndose, aunque asegura que después de dos meses y medio ya logra comprenderlo mucho mejor.
Más allá de la formación sanitaria, destacan que la experiencia Erasmus terminó convirtiéndose en una oportunidad de crecimiento personal. Lara anima a todos los estudiantes que tengan la posibilidad de realizar una estancia internacional a aprovecharla. “Al principio me daba mucho miedo estar lejos de mi casa, de mi familia y de mis amigos, pero ahora lo haría mil veces”, asegura. “No solo he aprendido y adquirido experiencia profesional, sino que ahora soy más independiente y tengo la mente más abierta”.
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