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«Un trastorno de alimentación infantil causa una gran frustración en la familia»

Noticia publicada por El Progreso Salud

«La comunicación es todo». Así de rotundo ha sido el lema escogido este año para conmemorar el Día Europeo de la Logopedia, celebrado el 6 de marzo. Los trastornos del lenguaje, de la lectoescritura, de la alimentación… son algunas de sus atribuciones, como recuerda Lorena Legaspi, especialista de Ribera-Polusa.

Terapia ocupacional, fisioterapia, logopedia… a veces se confunden las competencias de las especialidades enfocadas a la rehabilitación. ¿Cuáles son las de la logopedia?
Las y los logopedas somos los profesionales sanitarios dedicados a la prevención, detección, diagnóstico y tratamiento de las áreas de la comunicación humana y sus alteraciones. Así pues, también la docencia y la investigación están incluidas en nuestras competencias profesionales. 

¿Qué problemas se abordan desde la logopedia?
Entre las funciones del logopeda se encuentran la intervención en alteraciones del lenguaje tanto en niños como en adultos, la intervención en trastornos auditivos (sorderas, implantes cocleares…), trastornos de origen neurológico (enfermedades neurodegenerativas, ictus, tumores, traumatismos craneoencefálicos…) o dificultades con los procesos lectoescritores, por ejemplo. Así mismo, nos encargamos de la rehabilitación de trastornos de la deglución (disfagia) y de las funciones orales no verbales. Las funciones del logopeda son tan amplias como lo son las necesidades de nuestros pacientes. 

En cualquiera de estos procedimientos es clave una actuación precoz. ¿Qué diferencias marca la intervención temprana?
Es de vital importancia que todas las alteraciones sean intervenidas de la forma más temprana posible. De esta manera se reducen considerablemente las posibles secuelas y, además, se pueden solucionar sus alteraciones de forma más eficaz y en un menor intervalo de tiempo. Está comprobado que una intervención temprana sobre las dificultades infantiles disminuye de forma considerable el tiempo de asistencia a sesiones de terapia y, sobre todo, una detección precoz de las alteraciones en el desarrollo del lenguaje permitirá minimizar sus repercusiones sociales, escolares e individuales. 

Centrándonos en el lenguaje, ¿qué problemas infantiles se pueden llegar a solucionar con una atención temprana?
Los trastornos de lenguaje son muchos y diversos. Difieren en su etiología, pronóstico, en las necesidades educativas que generan y en la respuesta profesional que requieren. Entendiendo el lenguaje como un proceso del neurodesarrollo, el poder modificar y favorecer el desarrollo temprano del lenguaje evitará las consecuencias en etapas futuras de los procesos adaptativos, conductuales y personales, pero siempre va a ser necesaria una evaluación individualizada de cada paciente para poder determinar su evolución y pronóstico.

Una intervención temprana sobre las dificultades infantiles del lenguaje permitirá minimizar sus repercusiones sociales, escolares e individuales

¿Cómo es el trabajo que se hace en esos casos?
En general, el trabajo con los más pequeños suele estar marcado y dirigido por el juego y, cómo no, también por las nuevas tecnologías. Desde nuestra profesión debemos ser capaces de volver a ser niñas o niños por unos momentos e intentar que el o la paciente no sea consciente del trabajo, sino que a través de actividades lúdicas disfrute de la terapia para lograr una mayor adherencia. La intervención requiere de un trabajo en equipo y multidisciplinar, en el que todos los profesionales que forman parte de la recuperación sigan una misma línea y colaboren para conseguir la recuperación total del paciente. Además, la familia y su entorno juegan un papel fundamental en la mejoría, ya que son las personas que pasan más tiempo con los pacientes y necesitamos que refuercen todo lo aprendido en terapia. 

Otra de sus áreas de trabajo son los trastornos de la alimentación infantiles. ¿De qué tipo de casos se ocupan?
Así es, aunque muchas veces se desconoce la función del logopeda dentro de los trastornos relacionados con la deglución y alimentación. Cuando un niño nace con problemas de succión sin otro trastorno asociado, el logopeda se encargará de estimular la musculatura para favorecer la fuerza y coordinación y/o de valorar si el tipo de tetina que se emplea en biberón es el adecuado según la boca del pequeño, entre otros. En la mayor parte de los casos, estos niños suelen conseguir alimentarse sin mayor dificultad. En cambio, cuando el problema de succión se asocia a una patología como puede ser una fisura velopalatina, la intervención será más lenta, ya que el profesional debe acompañar al pequeño y a la familia en todo el proceso de alimentación con las cirugías pertinentes. Por otra parte, menores con cardiopatías, con procesos oncológicos… que en muchas ocasiones llevan sonda nasogástrica, requieren de la evaluación e intervención logopédica, orientada a retirar la sonda y a basar la alimentación por boca. Por otro lado están los casos en los que el niño presenta disfagia, en los que la evaluación y adaptación del alimento, la textura, volumen… debe ser pautada por el especialista en muchas ocasiones. En todos estos casos, la frustración de la familia al ver que su hijo no está alimentándose correctamente, que no aumenta de talla y peso de manera adecuada… es enorme, llegando a sentirse culpables de ello. Por eso, la intervención con estos pequeños en el área de alimentación debe realizarse lo antes posible y hacer partícipe de ello a la familia.

Cuando un niño nace con problemas de succión, el logopeda se encarga de estimular la musculatura para favorecer la fuerza y coordinación

¿Cuáles son las señales tempranas que deben hacer que unos padres lleven a su hijo a una consulta de logopedia?
Para alcanzar un desarrollo pleno y correcto del lenguaje se precisan una serie de bases, en las que tanto el niño como las personas que lo rodean desempeñan un papel activo. A modo de resumen, tendremos en cuenta distintos factores en cada fase del desarrollo: 

  • Primera fase del desarrollo (hasta los dos años) pondremos atención en la intención comunicativa, el interés hacia la información verbal que le aporta el medio y desarrollo de la atención conjunta.
  • En torno a los dos-tres años gana importancia el desarrollo del habla. Nos interesa el grado de comprensión de instrucciones y la interacción social con sus iguales.
  • A partir de los tres años nos centraremos en la calidad articulatoria y en el desarrollo de enunciados de mayor longitud.
  • A partir de los cuatro-cinco años nos fijaremos en el desarrollo en comprensión, expresión y uso del lenguaje.