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El doctor Fernández-Miranda, especialista en oftalmología

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6 de marzo de 2026

Noticia publicada por El Progreso Salud

  • Los casos de miopía se multiplican rápidamente, tanto que la OMS la ha catalogado como «pandemia». José Fernández-Miranda Cano, oftalmólogo de Ribera Polusa, detalla qué hay detrás del incremento de la incidencia de este defecto de refracción y las distintas estrategias terapéuticas que existen

¿Por qué se produce la miopía?
Se produce porque el sistema óptico del ojo tiene más potencia de la que necesitaría para enfocar la imagen correctamente en la retina, quedando enfocada por delante de esta. Puede ser por una córnea más curva de lo necesario o, lo más frecuente, por una longitud superior a la normal.

¿A partir de qué edad se suele manifestar?
Normalmente, comienza en la infancia, alrededor de los seis u ocho años, aunque a veces puede hacerlo antes o algo más tarde, incluso en la adolescencia. Suele estabilizarse en la edad adulta, en la tercera década (entre los 20 y los 30 años) en la mayoría de las personas. En los pacientes con miopía magna degenerativa puede seguir aumentando durante la vida adulta, aunque normalmente la progresión es mucho más lenta.

La OMS la considera una pandemia, ya que afecta a aproximadamente el 30% de la población mundial, con previsiones de alcanzar el 50% en 2050. ¿El modo de vida actual es el único culpable?
Es el culpable fundamental, sí. La genética influye, pero lo hace sobre todo al comparar distintas poblaciones; por ejemplo, el aumento de incidencia en Asia se estima que será mucho mayor. Pero a nivel individual la genética humana no cambia tan rápido. Lo fundamental están siendo las condiciones ambientales, con menos exposición al sol y exteriores y más horas de actividad de cerca.

El 62,5% de los jóvenes de entre 17 y 27 años presenta miopía, con mayor prevalencia en mujeres. ¿Hay alguna explicación de por qué a nosotras nos afecta más?
En este tema no hay demasiada evidencia: hay distintos estudios que hablan de mayor prevalencia en mujeres, pero también hay algunos que no han encontrado diferencias estadísticas entre sexos. En todo caso, no hay una causa identificada, aunque se postula que puede ser por efecto de las hormonas femeninas y porque su efecto se presenta antes en el tiempo que en el sexo masculino, y también se apunta a que las mujeres tienden a realizar más tiempo de actividades de cerca en la infancia que los varones. Pero no se trata de una enfermedad donde la diferencia entre sexos tenga demasiada relevancia.

La atropina en colirio tiene muy buena evidencia como método para frenar la progresión de la miopía, sobre todo en niños

¿Cómo se puede prevenir su aparición o ralentizar la progresión?
Lo principal es controlar los factores ambientales miopizantes. Es decir, asegurarse de que exista una buena proporción de actividades al aire libre y exposición al sol y un menor abuso de horas de visión cercana. Adicionalmente, también existen distintos métodos para mejorar la progresión. Hoy en día, los más empleados son la atropina en colirio, las lentes de desenfoque periférico y la ortoqueratología. 

¿Las lentes orto-k están logrando buenos resultados?
La ortoqueratología (lentes orto-K) se basa en colocar por las noches unas lentes de contacto rígidas que modulan la curvatura corneal para eliminar la miopía durante el día. Su uso principal es en aquellas personas que quieren prescindir de las lentes durante el día y prefieren una opción no quirúrgica. Hay estudios que avalan que el uso de estas lentes mejora la progresión de la miopía, por lo que son una opción válida. Uno de sus riesgos, aunque poco frecuentes, son las infecciones bacterianas de la córnea, que pueden ser graves. Por ello, si se utilizan, requieren ser muy disciplinado en la higiene, manipulación y conservación de las lentillas, algo a veces complicado en la población infantil.

¿Y las lentes de desenfoque periférico?
Las lentes de desenfoque periférico son un tipo especial de lentes que enfocan la imagen correctamente en la mácula (retina central) pero crean un desenfoque en la retina periférica, enfocando la imagen por delante. Esto parece estimular señales, sobre todo a través de la dopamina (que también es la que estaría estimulada por la luz solar) que indicarían que el ojo es ‘demasiado largo’ a nuestro cuerpo, por lo que inhibiría el crecimiento del ojo y con ello la progresión. Hay también bastantes estudios que las avalan, y tienen la ventaja de que si se usan en forma de gafa se elimina el riesgo de infección.

Los oftalmólogos están prescribiendo el uso de atropina para frenar la progresión de la miopía, ¿cómo funciona y en qué casos está indicada?
La atropina en colirio se usa en bajas concentraciones –se aplica una gota por las noches– y tiene muy buena evidencia como método para frenar la progresión. Al principio se pensaba que actuaba por su efecto bloqueador de la acomodación y que eso inhibía el crecimiento, pero ahora se valora más que puede estimular otras vías de señalización molecular, como las mencionadas. Está indicada en miopía en progresión, sobre todo en niños; pero siendo más específicos, por ejemplo en el Sergas y en otras aseguradoras, los criterios de uso son en miopía mayor a dos dioptrías que progresa más de 0,5 dioptrías al año y durante la edad pediátrica.

Categorías Oftalmología, Polusa en medios Etiquetas jóvenes, lentes, miopía, oftalmólogo, OMS, prevenir
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