- La doctora Ana Marbella Muñoz Jaramillo destaca el papel de las vitaminas, minerales y antioxidantes en la prevención y tratamiento de múltiples patologías femeninas. “Muchas veces, la dieta y el estilo de vida actual no cubren las necesidades del organismo”, asegura
- La ginecóloga de la clínica Ribera Mestalla insiste en la importancia de “una evidencia científica” para pautar estos suplementos, siempre de la mano de un profesional sanitario y tras estudiar “las necesidades individuales de cada paciente”
La doctora Ana Marbella Muñoz Jaramillo, ginecóloga especializada en atención integral de la mujer y en Ginecología regenerativa en la clínica Ribera Mestalla, reivindica el papel de la suplementación nutricional como parte esencial de su abordaje médico. Tras años de formación específica y asistencia a congresos internacionales, la doctora Muñoz Jaramillo ha incorporado en su consulta el uso de suplementos de calidad, “siempre con base en la evidencia científica y en función de las necesidades individuales de cada paciente”.
“El ritmo de vida actual, unido a una alimentación cada vez más pobre en nutrientes, junto con estados de mala absorción o inflamación intestinal, hace que muchas mujeres presenten déficits que afectan a su salud general”, afirma. “En estos casos, los suplementos nos permiten intervenir de forma eficaz sin recurrir necesariamente a tratamientos más agresivos o invasivos”, añade la especialista de la clínica Ribera Mestalla.
Entre los suplementos más habituales en su práctica clínica, la doctora Ana Marbella Muñoz Jaramillo destaca algunos como:
- Vitamina D, fundamental no solo para la salud ósea, sino también para reforzar el sistema inmunológico.
- Magnesio, implicado en multitud de funciones metabólicas, beneficioso para la relajación muscular, el insomnio y la tensión arterial.
- Ácido fólico activo, Yodo y Selenio, micronutrientes críticos para la fecundación
- Omega 3, con potentes propiedades antiinflamatorias.
- Vitamina B12, especialmente útil en mujeres que toman anticonceptivos orales, para evitar efectos secundarios metabólicos.
- Antioxidantes específicos, recomendados con criterio y respaldo científico.
“En algunos casos, las terapias convencionales tratan la enfermedad, pero pueden ser agresivas para otros órganos, como el hígado. La suplementación bien orientada puede equilibrar esos efectos y mejorar la respuesta del organismo”, explica la especialista en Ginecología integrativa y regenerativa.
La ginecóloga de la clínica Ribera Mestalla también pone el foco en la necesidad de entender cuándo y por qué se deben administrar determinados suplementos, evitando el uso indiscriminado o sin supervisión. “Formarse continuamente es esencial. Solo así podemos aplicar lo que realmente beneficia a nuestras pacientes”, asegura.
En su consulta, el abordaje de la salud de las pacientes va más allá de las revisiones ginecológicas tradicionales: incluye un análisis completo del estado hormonal, nutricional y metabólico de la mujer en cada una de las etapas de su vida. Este enfoque integral, que combina ginecología regenerativa, nutrición clínica y suplementación personalizada, busca prevenir enfermedades y mejorar el bienestar físico y emocional de cada paciente.
Vídeo de la doctora Ana Marbella Muñoz sobre Mujer y suplementación, aquí.