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    Disfunción diastólica: qué es, por qué ocurre y cómo se trata

    La disfunción diastólica ocurre cuando el corazón tiene dificultad para relajarse y llenarse correctamente de sangre entre un latido y el siguiente. Aunque el corazón siga bombeando con normalidad, esta alteración puede hacer que el llenado cardíaco sea menos eficiente y provocar síntomas como fatiga o falta de aire.

    Es un hallazgo relativamente frecuente, especialmente a partir de cierta edad, y muchas personas descubren que la tienen tras una ecografía cardíaca rutinaria. En muchos casos, especialmente en la disfunción diastólica grado 1, no supone una enfermedad grave, pero sí requiere seguimiento y control de factores de riesgo cardiovascular.

    ¿Qué es exactamente la disfunción diastólica y qué pasa en el corazón?

    La disfunción diastólica significa que el corazón pierde parte de su capacidad para relajarse correctamente tras cada latido. Esto hace que el llenado de sangre sea menos eficaz, aumentando la presión dentro del corazón y, en algunos casos, produciendo síntomas.

    El ciclo cardíaco tiene dos fases principales:

    • Sístole: el corazón se contrae y expulsa sangre al cuerpo. 
    • Diástole: el corazón se relaja y se llena de sangre antes del siguiente latido. 

    Cuando existe disfunción diastólica, el músculo cardíaco, especialmente el ventrículo izquierdo, se vuelve más rígido y necesita mayor presión para llenarse.

    Esto no significa necesariamente que el corazón esté “débil”. De hecho, muchas personas tienen una fracción de eyección normal, es decir, bombean bien la sangre, pero presentan dificultades en la fase de relajación.

    La disfunción diastólica está muy relacionada con la llamada insuficiencia cardíaca con fracción de eyección preservada, una forma frecuente de insuficiencia cardíaca.

    Grados de disfunción diastólica: qué significa cada uno

    La disfunción diastólica se clasifica en distintos grados según el nivel de alteración del llenado cardíaco. Esta clasificación ayuda a entender la evolución del problema y el seguimiento necesario.

    Disfunción diastólica grado 1

    Es la forma más leve y frecuente. Se conoce como alteración de la relajación ventricular.

    Características:

    • Suele aparecer con la edad 
    • Muchas veces no provoca síntomas 
    • Puede detectarse por casualidad en una ecocardiografía 
    • Generalmente tiene buen pronóstico 

    En muchos pacientes, este grado solo requiere vigilancia y control de hábitos.

    Disfunción diastólica grado 2

    Se considera un grado moderado y refleja un aumento de las presiones de llenado cardíaco.

    Puede asociarse a:

    • Falta de aire con esfuerzos 
    • Fatiga 
    • Intolerancia al ejercicio 

    Aquí el seguimiento cardiológico cobra más importancia.

    Disfunción diastólica grado 3

    Representa una alteración más avanzada, donde el corazón presenta una rigidez importante.

    Puede provocar:

    • Disnea incluso en reposo 
    • Hinchazón de piernas 
    • Fatiga marcada 
    • Síntomas de insuficiencia cardíaca 

    Aunque requiere un control más estrecho, existen tratamientos eficaces para mejorar la calidad de vida.

    ¿Qué síntomas provoca la disfunción diastólica? 

    Muchas personas con disfunción diastólica leve no presentan síntomas. Cuando aparecen, suelen estar relacionados con la dificultad del corazón para llenarse adecuadamente.

    Los síntomas más frecuentes son:

    • Disnea o sensación de falta de aire 
    • Fatiga al realizar esfuerzos 
    • Disminución de la tolerancia al ejercicio 
    • Sensación de opresión torácica 
    • Hinchazón en tobillos o piernas 
    • Palpitaciones 
    • Cansancio persistente 

    Los síntomas pueden progresar lentamente y confundirse con el envejecimiento o la falta de forma física.

    ¿Cuáles son las causas más frecuentes de la disfunción diastólica? 

    La disfunción diastólica suele estar relacionada con enfermedades o factores que hacen que el músculo cardíaco pierda elasticidad.

    Las causas más frecuentes incluyen:

    • Hipertensión arterial 
    • Diabetes mellitus 
    • Obesidad 
    • Envejecimiento 
    • Fibrilación auricular 
    • Enfermedad coronaria 
    • Hipertrofia ventricular izquierda 
    • Sedentarismo 

    La hipertensión es probablemente la causa más habitual, ya que obliga al corazón a trabajar con más presión durante años.

    ¿Cómo se diagnostica y qué pruebas se utilizan?

    El diagnóstico de la disfunción diastólica suele realizarse mediante pruebas cardiológicas que permiten valorar cómo se relaja el corazón y cómo se llena de sangre.

    La prueba principal es la ecocardiografía, aunque pueden utilizarse otras herramientas complementarias.

    Las pruebas más habituales son:

    • Ecocardiografía Doppler: prueba clave para valorar el llenado cardíaco. 
    • Electrocardiograma: analiza el ritmo cardíaco. 
    • Holter cardíaco: detecta alteraciones del ritmo durante 24 horas. 
    • Prueba de esfuerzo: evalúa síntomas durante actividad física. 
    • Analítica sanguínea: ayuda a descartar otras causas. 

    En Ribera Cardiosalus, el diagnóstico y seguimiento son realizados por cardiólogos especializados en prevención y función cardíaca.

    Tratamiento de la disfunción diastólica: fármacos, ejercicio y alimentación

    El tratamiento busca mejorar el funcionamiento cardíaco, controlar síntomas y reducir factores de riesgo. En muchos casos, el abordaje es integral y no depende únicamente de medicamentos.

    Las principales estrategias incluyen:

    Tratamiento farmacológico

    Puede incluir:

    • Control de la tensión arterial 
    • Diuréticos si existe retención de líquidos 
    • Medicación para la frecuencia cardíaca 
    • Tratamiento de arritmias asociadas 

    El objetivo es disminuir la carga sobre el corazón.

    Ejercicio físico supervisado

    La actividad física es una herramienta terapéutica importante.

    Beneficios:

    • Mejora la capacidad cardiovascular 
    • Reduce la rigidez arterial 
    • Mejora la tolerancia al esfuerzo 
    • Favorece el control del peso 

    Lo ideal es realizar ejercicio adaptado bajo supervisión profesional.

    Nutrición clínica

    Una alimentación saludable puede ayudar a reducir la progresión de la disfunción diastólica.

    Recomendaciones:

    • Reducir el exceso de sal 
    • Mantener un peso adecuado 
    • Priorizar dieta mediterránea 
    • Controlar glucosa y colesterol 

    En CardioSalus, el tratamiento puede combinar cardiología, ejercicio terapéutico y nutrición clínica.

    Preguntas frecuentes sobre la disfunción diastólica

    ¿La disfunción diastólica grado 1 es grave?

    No necesariamente. La disfunción diastólica grado 1 es muy frecuente y muchas personas la descubren sin tener síntomas. En la mayoría de los casos requiere seguimiento y control de factores de riesgo, pero no implica una enfermedad grave.

    ¿La disfunción diastólica tiene cura o es para siempre?

    Depende de la causa. En algunos casos puede mejorar notablemente controlando la hipertensión, el peso o el estilo de vida. Aunque no siempre desaparece por completo, sí puede estabilizarse y mantenerse bajo control.

    ¿Qué ejercicios puedo hacer si tengo disfunción diastólica?

    Generalmente se recomiendan:
    Caminar 
    Bicicleta estática 
    Natación suave 
    Ejercicio aeróbico moderado 
    El plan debe adaptarse a cada paciente y supervisarse médicamente.

    ¿La disfunción diastólica puede provocar un infarto?

    No directamente. Sin embargo, comparte factores de riesgo con otras enfermedades cardiovasculares. Por eso es importante el control cardiológico.

    ¿Con qué frecuencia debo hacerme revisiones si tengo disfunción diastólica?

    Depende del grado y de los síntomas. En general:
    Casos leves: revisiones anuales 
    Casos moderados o con síntomas: seguimiento más frecuente 
    El cardiólogo indicará la periodicidad adecuada.

    Conclusión

    La disfunción diastólica es una alteración relativamente frecuente que afecta a la capacidad del corazón para relajarse y llenarse correctamente. Aunque puede generar preocupación al recibir el diagnóstico, en muchos casos se trata de una situación controlable y compatible con una buena calidad de vida.

    El seguimiento médico, el control de factores de riesgo y un enfoque integral basado en ejercicio y nutrición son fundamentales.

    En Ribera Cardiosalus, nuestros especialistas en cardiología realizan un estudio personalizado para valorar la función cardíaca y diseñar un plan de seguimiento adaptado a cada paciente.

    Solicita tu valoración cardiológica y resuelve tus dudas con un equipo especializado en salud cardiovascular.