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    Dieta para colon irritable o Síndrome de Intestino Irritable

    El síndrome de intestino irritable (SII), también conocido como colon irritable, es un trastorno funcional digestivo muy frecuente que afecta de forma significativa a la calidad de vida de quienes lo padecen. Se caracteriza por dolor abdominal, alteraciones del ritmo intestinal, gases e inflamación, sin que exista una lesión orgánica visible.

    Aunque no tiene una causa única ni una cura definitiva, la dieta para colon irritable es una de las herramientas más eficaces para controlar los síntomas y reducir los brotes. En este artículo te explicamos qué comer, qué alimentos evitar y cómo organizar una alimentación adaptada al SII.

    Cómo se diagnostica el síndrome del intestino irritable

    El diagnóstico del intestino irritable es clínico, es decir, se basa en los síntomas del paciente y en la exclusión de otras enfermedades digestivas.

    Los criterios más utilizados son los criterios de Roma, que consideran SII cuando existe:

    • Dolor abdominal recurrente al menos 1 día a la semana
    • Asociado a cambios en la frecuencia o consistencia de las heces
    • Con mejoría o empeoramiento tras la defecación

    Antes de confirmar el diagnóstico, el médico puede solicitar:

    • Análisis de sangre
    • Estudio de heces
    • Pruebas de intolerancias (lactosa, fructosa)
    • En algunos casos, colonoscopia

    Alimentación adecuada para personas con SII

    La alimentación juega un papel clave en el control del colon irritable. No existe una dieta única válida para todos, pero sí principios generales que ayudan a reducir la inflamación, los gases y el malestar digestivo.

    Una de las estrategias más eficaces es la dieta baja en FODMAP, que limita ciertos carbohidratos fermentables responsables de muchos síntomas.

    Comidas recomendadas en casos de colon irritable

    Entre los alimentos mejor tolerados en personas con SII se encuentran:

    • Arroz, patata y avena
    • Pan y cereales sin gluten o de buena tolerancia
    • Carnes magras (pollo, pavo)
    • Pescado blanco y azul suave
    • Huevos
    • Verduras bajas en FODMAP (calabacín, zanahoria, espinaca)
    • Frutas como plátano, fresas o arándanos
    • Aceite de oliva
    • Yogur sin lactosa o bebidas vegetales

    Estos alimentos facilitan la digestión y reducen la fermentación intestinal.

    Alimentos a evitar en la dieta del colon irritable

    Algunas comidas que irritan el colon y suelen empeorar los síntomas son:

    • Legumbres enteras en grandes cantidades
    • Verduras como cebolla, ajo, coliflor o puerro
    • Trigo y productos refinados
    • Lácteos con lactosa
    • Alimentos ultraprocesados
    • Edulcorantes como sorbitol o xilitol
    • Bebidas carbonatadas
    • Picantes y fritos

    Estos alimentos aumentan la producción de gas y la distensión abdominal.

    Importancia de una buena hidratación en el SII

    La hidratación es fundamental para el buen funcionamiento del intestino:

    • Favorece el tránsito intestinal
    • Ayuda a prevenir el estreñimiento
    • Reduce la irritación del colon

    Se recomienda beber entre 1,5 y 2 litros de agua al día, repartidos a lo largo de la jornada. Las infusiones suaves (manzanilla, menta, jengibre) también pueden ser beneficiosas.

    Lácteos: ¿es necesario evitarlos si tengo SII?

    No siempre. Muchas personas con intestino irritable presentan intolerancia a la lactosa, lo que empeora los síntomas.

    Recomendaciones:

    • Probar lácteos sin lactosa
    • Priorizar yogur y quesos curados
    • Observar la respuesta individual

    Si los síntomas persisten, conviene eliminar los lácteos temporalmente y valorar alternativas vegetales.

    ¿Debo eliminar el gluten si sufro intestino irritable?

    No todas las personas con SII necesitan eliminar el gluten. Sin embargo, algunos pacientes presentan sensibilidad al gluten no celíaca, lo que justifica una reducción o retirada temporal.

    Eliminar el gluten puede ser útil si:

    • Hay hinchazón marcada
    • Predominan los gases
    • No hay mejoría con otras medidas

    Siempre debe hacerse con supervisión profesional para evitar déficits nutricionales.

    Plan de dieta sugerido para colon irritable

    Una dieta para colon irritable debe ser:

    • Sencilla
    • Fraccionada
    • Baja en alimentos fermentables
    • Adaptada al tipo de SII (diarrea, estreñimiento o mixto)

    Ejemplo de menú semanal

    Desayuno

    • Avena cocida con bebida vegetal
    • Plátano maduro
    • Infusión

    Comida

    • Arroz blanco con pollo y zanahoria
    • Aceite de oliva
    • Yogur sin lactosa

    Merienda

    • Frutos secos naturales (pequeña cantidad)
    • Infusión digestiva

    Cena

    • Pescado al horno
    • Patata cocida o calabacín
    • Fruta baja en fructosa

    Este tipo de menú reduce la inflamación y mejora la tolerancia digestiva.

    Hábitos que influyen en el intestino irritable

    Además de la dieta, ciertos hábitos diarios influyen directamente en la aparición de síntomas.

    Cómo afectan el tabaco y el alcohol

    • El tabaco altera la motilidad intestinal y empeora la inflamación
    • El alcohol, especialmente la cerveza y el vino, favorece la irritación del colon

    Reducir o eliminar ambos mejora significativamente los síntomas del SII.

    Ejercicio físico y bienestar digestivo

    El ejercicio físico regular:

    • Mejora el tránsito intestinal
    • Reduce el estrés y la ansiedad
    • Disminuye la percepción del dolor abdominal

    Se recomiendan actividades suaves como caminar, yoga o pilates, adaptadas a cada persona.

    En definitiva, la dieta para colon irritable es una pieza clave en el manejo del síndrome de intestino irritable. Identificar los alimentos desencadenantes, mantener una alimentación equilibrada y cuidar los hábitos diarios permite reducir los síntomas y mejorar la calidad de vida.

    En Ribera Cardiosalus, nuestros especialistas en nutrición clínica y aparato digestivo pueden ayudarte a diseñar un plan de alimentación personalizado, adaptado a tu tipo de SII y a tus necesidades.

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