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    Especialistas advierten de que mirar un eclipse solar sin protección puede causar daños en la retina en segundos

    • Oftalmólogos y optometristas del grupo sanitario Ribera recuerdan que las gafas de sol convencionales, las radiografías o los filtros caseros no protegen frente al daño ocular provocado por la observación directa del sol
    • Una mancha negra en el centro de la visión, visión borrosa o distorsión de las líneas rectas son algunos de los síntomas de alarma que requieren valoración médica

    Con la vista puesta en el gran eclipse solar previsto para el próximo 12 de agosto de 2026, que se podrá observar desde gran parte de España, especialistas en Oftalmología y Optometría del grupo sanitario Ribera recuerdan la importancia de extremar las precauciones para disfrutar de este fenómeno astronómico sin poner en riesgo la salud visual. Los expertos advierten de que observar el sol directamente sin la protección adecuada, incluso durante unos pocos segundos, puede provocar lesiones permanentes en la retina.

    La llamada retinopatía solar o maculopatía solar es una lesión que afecta a la mácula, la zona de la retina responsable de la visión central y de los detalles finos. El daño se produce porque la luz solar se concentra sobre los tejidos oculares y genera alteraciones en las células encargadas de la visión. Además, al carecer la retina de receptores del dolor, la persona no percibe que se está produciendo la lesión mientras mira al sol. En este contexto, la oftalmóloga de Ribera Povisa, Sara García, recuerda que “el cristalino actúa como una lupa que concentra la luz solar sobre la retina”, lo que explica la facilidad con la que puede producirse la lesión.

    Riesgo de daño ocular durante todo el eclipse

    Doctor César Azrak, jefe del Servicio de Oftalmología del Departamento de Salud del Vinalopó


    El doctor César Azrak, jefe del Servicio de Oftalmología del Departamento de Salud del Vinalopó, explica que “muchas personas creen que el riesgo desaparece cuando la luna cubre parcialmente el sol, pero no es así. Aunque el eclipse esté avanzado, la radiación sigue llegando a la retina y puede producir daños importantes”. El especialista recuerda que los síntomas no siempre aparecen de forma inmediata y que pueden manifestarse horas después o incluso al día siguiente de la exposición.

    En la misma línea, el doctor Fabio Vicente Zavarse Fadul, jefe del Servicio de Oftalmología del Hospital Universitario de Torrejón, destaca que “los eclipses son especialmente engañosos porque la retina puede lesionarse mientras seguimos mirando sin notar ninguna molestia”. Para explicarlo de forma sencilla, compara el fenómeno con una lupa, concentrando la luz solar sobre una hoja de papel: “Toda la energía se concentra en un punto muy pequeño y puede dañarlo. En el ojo, ese punto es la mácula”.

    Segundos que pueden dejar secuelas


    Los especialistas coinciden en que no existe un tiempo mínimo seguro para observar el eclipse sin protección. El daño puede producirse tras exposiciones muy breves y hay casos descritos después de mirar al sol menos de un minuto. En este sentido, la doctora Sara García apunta que “unos pocos segundos pueden ser suficientes para provocar una lesión”, especialmente si la mirada se mantiene fija.

    El optometrista del centro médico Ribera Assistens, Adrián Tobío, en la misma línea, insiste en que “el daño en la mácula puede producirse tras exposiciones muy cortas, por lo que no existe un tiempo de observación sin protección que pueda considerarse seguro”. Además, recuerda que los síntomas suelen aparecer con retraso, cuando muchas personas ya han olvidado o minimizado el episodio de exposición.

    Las gafas de sol o “experimentos caseros” no sirven


    Uno de los mensajes que los especialistas quieren trasladar de forma clara ante el próximo eclipse es que las gafas de sol convencionales, por oscuras que sean, no ofrecen una protección adecuada para observar directamente el sol. Tampoco son seguros los cristales ahumados, las radiografías antiguas, los CD, las películas fotográficas ni otros métodos caseros frecuentemente difundidos en redes sociales.

    La única opción segura, señalan, son las gafas homologadas para observación solar que cumplan la norma ISO 12312-2, así como los filtros solares certificados para telescopios, prismáticos y cámaras, siempre colocados en la parte frontal del objetivo. Como recuerda Sara García, “todos los métodos caseros permiten que llegue una cantidad peligrosa de radiación a la retina”.

    Los expertos también recomiendan métodos indirectos de observación, como la proyección estenopeica – principio óptico y fotográfico que utiliza un diminuto orificio (llamado estenopo) para dejar pasar la luz y proyectar una imagen en la pared opuesta- o mediante cámara oscura – un dispositivo óptico que proyecta una imagen externa sobre una superficie interior, especialmente cuando participan niños.

    Más riesgo con móviles, prismáticos y cámaras


    Otro error frecuente, según explican los especialistas en Oftalmología y Optometría del grupo Ribera, consiste en pensar que el uso de dispositivos tecnológicos elimina el riesgo. Explican que mirar una fotografía o el vídeo del eclipse en la pantalla de un móvil no resulta peligroso, pero sí lo es observar el sol a través de visores ópticos, telescopios o prismáticos sin filtros específicos. Estos dispositivos concentran todavía más la luz y aumentan significativamente el riesgo de lesión ocular.

    Además, recuerdan que los filtros solares también son necesarios para proteger los sensores de cámaras y teléfonos móviles cuando se pretende fotografiar el eclipse.

    Síntomas que no deben ignorarse


    Tras la observación de un eclipse, los especialistas recomiendan consultar con un profesional sanitario si aparece alguno de los síntomas característicos de la retinopatía solar. Entre ellos destacan la visión borrosa, la aparición de una mancha negra o una zona oscura en el centro de la visión, la distorsión de las líneas rectas, la alteración en la percepción de los colores o la disminución de la agudeza visual.

    El doctor César Azrak subraya que “la ausencia de dolor no significa que no exista lesión”. Precisamente una de las características más peligrosas de este tipo de daño ocular es que puede pasar desapercibido hasta que empiezan los problemas visuales”.

    Ante cualquier síntoma de alarma, los oftalmólogos del grupo Ribera recomiendan solicitar una valoración médica lo antes posible.

    Con motivo del eclipse del próximo 12 de agosto, los especialistas animan a la población a disfrutar de un acontecimiento astronómico único, pero siempre siguiendo las recomendaciones de seguridad visual. “Un eclipse puede ser una experiencia inolvidable, pero ninguna fotografía o unos segundos de observación merecen poner en riesgo la visión para toda la vida”, concluyen.

    Doctor Fabio V. Zavarse Fadul, jefe del servicio de Oftalmología en Torrejón, en una revisión