Golondrinos en las axilas: causas, síntomas y cómo quitarlos

Los llamados golondrinos son mucho más que un simple forúnculo o grano. En muchos casos corresponden a una hidradenitis supurativa, una enfermedad inflamatoria crónica de la piel que provoca bultos dolorosos, abscesos y cicatrices, especialmente en axilas, ingles y otras zonas de roce. Reconocer los síntomas a tiempo y acudir al dermatólogo puede evitar complicaciones y mejorar significativamente la calidad de vida. En esta entrada al blog de salud del grupo sanitario Ribera explicamos qué son los golondrinos, por qué aparecen, cómo se diagnostican y cuáles son los tratamientos más eficaces actualmente.

Qué son los golondrinos

Los golondrinos son nódulos inflamados y dolorosos que aparecen bajo la piel, especialmente en las axilas, aunque también pueden desarrollarse en ingles, glúteos, región perianal o debajo de las mamas. Popularmente se utilizan ambos términos como sinónimos, pero médicamente suelen corresponder a una enfermedad denominada hidradenitis supurativa o acné inverso

Se trata de una patología inflamatoria crónica y recurrente que se origina en el folículo piloso y no por una mala higiene ni por una infección contagiosa. Los brotes pueden repetirse durante años si no se diagnostican y tratan adecuadamente.

Por qué aparecen los golondrinos

La causa exacta de la hidradenitis supurativa todavía no se conoce completamente, pero los expertos coinciden en que se produce una obstrucción del folículo piloso que desencadena una intensa reacción inflamatoria.

Entre los principales factores de riesgo destacan:

  • Antecedentes familiares de la enfermedad.
  • Tabaquismo.
  • Sobrepeso y obesidad.
  • Rozamiento continuo de la piel.
  • Alteraciones hormonales.
  • Algunas enfermedades inflamatorias crónicas asociadas. 

Además, es más frecuente en mujeres y suele aparecer tras la pubertad, especialmente entre los 20 y los 40 años.

Síntomas de alerta: cuándo un bulto no es un simple forúnculo

Uno de los principales problemas de esta enfermedad es que suele confundirse con un grano infectado o un forúnculo aislado, lo que retrasa el diagnóstico durante años. 

Los signos más frecuentes son:

  • Nódulos dolorosos recurrentes. Pequeños bultos inflamados que aparecen una y otra vez en la misma zona. 
  • Abscesos con pus. Las lesiones pueden crecer y llenarse de pus, provocando un dolor intenso y, en ocasiones, mal olor. 
  • Cicatrices persistentes. Tras los brotes pueden quedar marcas profundas y fibrosis en la piel. 
  • Túneles bajo la piel (fístulas). En fases avanzadas se forman conductos que conectan distintas lesiones, causando supuración continua y limitando la calidad de vida del paciente. 

Cómo se diagnostican los golondrinos

El diagnóstico suele ser clínico y lo realiza un especialista en Dermatología tras evaluar las lesiones, la localización y la recurrencia de los brotes. No existe una prueba específica para confirmar la enfermedad. 

Por este motivo, los dermatólogos recomiendan acudir a consulta cuando:

  • Los bultos son dolorosos.
  • Reaparecen varias veces en la misma zona.
  • No desaparecen tras varias semanas.
  • Dejan cicatrices o supuran con frecuencia. 

Cómo quitar los golondrinos: tratamientos disponibles

La pregunta más frecuente de los pacientes es cómo eliminar los golondrinos. La respuesta depende del grado de afectación y del momento en que se diagnostique la enfermedad.

1. Tratamientos médicos

En fases iniciales pueden emplearse:

  • Antibióticos tópicos u orales.
  • Antiinflamatorios.
  • Terapias hormonales en determinados pacientes.
  • Inyecciones de corticoides en lesiones inflamadas. 

2. Tratamientos biológicos

Los avances terapéuticos de los últimos años han permitido disponer de medicamentos biológicos dirigidos contra mecanismos específicos de la inflamación, mejorando el control de los brotes en casos moderados y graves. [mayoclinic.org]

3. Cirugía

Cuando existen túneles, abscesos recurrentes o cicatrices extensas puede ser necesario recurrir al tratamiento quirúrgico. 

¿Se pueden prevenir los golondrinos?

Aunque no siempre es posible evitar la aparición de la enfermedad, algunos hábitos ayudan a reducir los brotes:

  • Mantener un peso saludable.
  • Evitar el tabaquismo.
  • Utilizar ropa holgada que reduzca la fricción.
  • Consultar precozmente ante lesiones repetidas.
  • Seguir rigurosamente el tratamiento indicado por el dermatólogo. 

Dermatología digital: un aliado para el seguimiento de los pacientes

La innovación está facilitando el control de las enfermedades dermatológicas crónicas. En los centros sanitarios del grupo Ribera, la dermatología digital y el seguimiento remoto mediante herramientas de inteligencia artificial han permitido monitorizar diferentes patologías cutáneas, entre ellas la aparición de golondrinos, mejorando la accesibilidad y reduciendo desplazamientos innecesarios para los pacientes. Esta apuesta por la innovación refuerza el seguimiento de enfermedades de la piel y favorece una atención más personalizada. 

Preguntas frecuentes sobre los golondrinos

¿Los golondrinos son contagiosos?

No. La hidradenitis supurativa no se transmite por contacto y no está relacionada con una higiene deficiente. 

¿Los golondrinos desaparecen solos?

Algunas lesiones pueden mejorar espontáneamente, pero la enfermedad suele ser recurrente y progresiva si no recibe tratamiento. 

¿Cuándo debo acudir al dermatólogo?

Cuando los bultos son dolorosos, reaparecen en la misma zona o dejan cicatrices. El diagnóstico precoz mejora el control de la enfermedad y reduce las complicaciones. 

AVISO: La finalidad de este blog es proporcionar información de salud que, en ningún caso sustituye la consulta con un médico. El grupo sanitario Ribera no se hace responsable de los contenidos, opiniones e imágenes que aparezcan relacionados con los blogs, pero si es informado de que existe cualquier contenido inapropiado o ilícito, procederá a su eliminación de forma inmediata.

Los textos, artículos y contenidos de este blog están sujetos y protegidos por derechos de propiedad intelectual e industrial, disponiendo el grupo sanitario Ribera de los permisos necesarios para la utilización de las imágenes, fotografías, textos, diseños, animaciones y demás contenido o elementos que en él aparezcan. El acceso y utilización de este blog no confiere al visitante ningún tipo de licencia o derecho de uso o explotación alguno, por lo que el uso, reproducción, distribución, comunicación pública, transformación o cualquier otra actividad similar o análoga, queda totalmente prohibida, salvo que medie expresa autorización por escrito del grupo sanitario Ribera.

El grupo sanitario Ribera se reserva la facultad de retirar o suspender temporal o definitivamente, en cualquier momento y sin necesidad de aviso previo, el acceso al blog y/o a los contenidos del mismo a aquellos visitantes, internautas o usuarios de internet que incumplan lo establecido en el presente Aviso, todo ello sin perjuicio del ejercicio de las acciones contra los mismos que procedan conforme a la Ley y al Derecho

Deja un comentario