LLÁMANOS
PIDE TU CITA

PIDE TU
CITA

La implicación del paciente y su entorno, fundamental a la hora de abordar la rehabilitación del daño cerebral

  • El hospital Ribera Polusa ha celebrado en la sede de Afundación la segunda de las tres sesiones científicas para conmemorar su 40 aniversario

Lugo, 25 de noviembre de 2021 – La pérdida de autonomía tras sufrir un daño cerebral adquirido se puede revertir, o al menos mejorar sustancialmente, desde el área de rehabilitación y será fundamental para ello un abordaje temprano y la implicación del paciente y de su entorno. Es una de las conclusiones a las que han llegado los expertos este jueves durante la jornada divulgativa ‘Daño cerebral y recuperación funcional’ que Ribera Polusa ha organizado en el salón de actos de Fundación Abanca.

La sesión, que se incluye dentro del programa de actividades para conmemorar el 40 aniversario del hospital, fue inaugurada por el director médico de Ribera Polusa, Carlos García Porrúa, que ha recordado la importancia de un tratamiento personalizado para que el paciente recupere cuanto antes la funcionalidad y se reintegre en su vida cotidiana. “Se trata de establecer objetivos realistas, no de crear falsas expectativas. La recuperación permitirá importantes avances pero en ocasiones los déficits causados por un ictus, el Covid o una lesión solo son mejorables hasta un punto”, ha remarcado el especialista.

Tras la proyección de un breve vídeo en el que se ha mostrado el trabajo diario de las integrantes del equipo profesional que conforma la Unidad de daño cerebral y recuperación funcional, ha intervenido la médico rehabilitadora Rocío Giadás, quien ha insistido en que la recuperación del paciente debe estar vinculada a un fuerte soporte familiar para que tanto el afectado como su entorno estén preparados para su regreso a la vida cotidiana. “No solo es fundamental el trabajo de rehabilitación, sino que este debe continuar en casa, con ayuda de la familia y seres queridos, que son fundamentales a la hora de conseguir la máxima autonomía posible”, ha indicado Giadás.

La neurofisioterapeuta Silvia Roncero, que trabaja a diario con los pacientes en la Unidad de daño cerebral de Ribera Polusa, ha explicado cómo la fisioterapia puede ayudar a recuperar la funcionalidad, incluso en casos en los que el afectado había perdido la movilidad por completo. Desde la puesta en marcha de este servicio, han sido más de una treintena las personas que han recibido un tratamiento personalizado, que se puede prolongar durante varias semanas, las 24 horas del día, y continuar posteriormente mediante seguimiento ambulatorio.

Otra de las especialidades fundamentales a la hora de recuperar los hábitos diarios es la terapia ocupacional, que abordó este jueves Aixa Parras. Tras ella, la neurologopeda Lorena Legaspi cerró la jornada con una intervención sobre las alteraciones que, tras una lesión cerebral, se producen a nivel de lenguaje, pero también de voz, comunicación y deglución.

Tras esta segunda sesión científica, el programa de actividades vinculado a la celebración de los 40 años del hospital Ribera Polusa se cerrará el próximo lunes, 29 de noviembre, con una jornada centrada en las lesiones ocasionadas por accidentes de tráfico.